Aspectos generales de la memoria RAM

La memoria de acceso aleatorio, o RAM, es la heroína olvidada del mundo de la computación. A los fabricantes de computadoras les encanta alardear de la potencia de la CPU, o del tamaño y la resolución de la pantalla, o incluso –más común en el caso de laptops– la delgadez de su estructura. No queremos que se nos malinterprete, esos son todos aspectos importantes, pero los usuarios más entendidos saben que, a la hora de comprar una computadora, es fundamental prestar atención a un aspecto mucho menos promocionado: la memoria RAM.

¿Por qué es importante? ¿Y cómo sabemos a qué números deberíamos aspirar? Sigue leyendo para enterarte todo lo que debes saber, y verás que no es una cuestión azarosa en absoluto.

¿Qué es la RAM y qué función cumple en tu computadora?

A un nivel muy básico, la computadora se compone de tres componentes centrales.

1. La CPU: Encargada del procesamiento propiamente dicho.

2. El disco rígido: Contiene todo lo que la CPU va a necesitar para hacer su trabajo, incluido el sistema operativo, las aplicaciones y los archivos.

3. La memoria RAM: Almacena solo la porción de datos del disco rígido que la CPU necesita en un momento dado.

RAM vs. disco rígido

De alguna manera, la memoria RAM y el disco rígido de una PC son similares, ya que ambos almacenan información. Mientras que el disco rígido está pensado para leer y escribir grandes volúmenes de información a velocidad lenta, pero constante, la RAM funciona a velocidades mucho más altas. La RAM es un componente crítico para tu computadora. Sin RAM, tu información se almacenaría en un lugar con acceso extremadamente lento, que haría igual de lenta tu computadora.

Cuanta más memoria RAM, más información puede ser almacenada en esta memoria ultrarrápida. Dicho de otro modo, es la RAM –más que cualquier otro componente– la que determina cuán rápida se siente tu computadora. Cuantas más aplicaciones tengas abiertas a la vez, o cuanto más exigentes sean las aplicaciones respecto de la capacidad de procesamiento, mayor será la diferencia que notes en base a la RAM que tengas. Por ejemplo, si intentas jugar a un juego demasiado intensivo, o usar Illustrator o Photoshop, cuanto menos RAM tengas, más lento funcionará tu computadora al momento de jugar o editar una foto.

También hay relación entre la capacidad de memoria que tienes y el espacio libre que queda en el disco rígido. Si tu computadora tiene poca memoria RAM –2 GB, digamos–, se verá forzada a leer y escribir en el disco rígido mucho más seguido, lo que hace que todo sea mucho más lento. Si tu disco rígido tiene muy poco espacio libre, esas lecturas y escrituras serán más lentas, ya que la CPU deberá pasar más tiempo reorganizando archivos para llegar a ellas.

¿Cuánta memoria RAM se necesita realmente?

Para las tareas básicas de todos los días, una memoria de 8 GB debería ser más que suficiente. Eso te da el espacio que necesitas para la carga completa de Windows, más algunas aplicaciones de productividad y un explorador web. Siempre que no abras decenas de pestañas en tu explorador, o que no te olvides de cerrar las aplicaciones que ya no necesitas, no deberías tener ningún inconveniente. Si tienes el hábito de cerrar las aplicaciones que no utilizas, verás que esos 8 GB de RAM también son suficientes para gran parte de los títulos de juegos –para algunos basta con 4 GB–, siempre que no los utilices con sus configuraciones máximas.

Ya si necesitas abrir varias aplicaciones a la vez –por ejemplo, un cliente de correo electrónico, un explorador, Adobe Acrobat, varias aplicaciones de Microsoft Office, y, quizás, un cliente de comunicación como Slack–, rápidamente verás que esos 8 GB de RAM comienzan a ser insuficientes. Si sueles tener que ejecutar múltiples tareas a la vez, verás que con 16 GB de RAM obtendrás ese espacio extra que necesitas para hacer que todos esos programas funcionen sin inconvenientes. Sería raro encontrar un juego que no funcione bien con 8 GB de RAM, pero sí se debe tener cuidado con qué otros programas estén ejecutándose a la vez. Crysis 3 podría compartir escena tranquilamente con Microsoft Word y Outlook, pero deberías evitar aplicaciones muy pesadas, como sitios web con muchos avisos y videos de reproducción automática.

Probablemente para gran parte de los usuarios, una RAM de 16 GB sería totalmente innecesaria. Ten en cuenta: Podría hacerse una analogía entre la memoria RAM y los asientos de un avión. No tiene sentido usar un 747 para volar entre dos ciudades si el avión está a mitad de su capacidad en casi todos los vuelos... los costos serían mucho más elevados que si se usara un avión más chico y simplemente no se estaría aprovechando todo su potencial. Tener más RAM solo se justifica si realmente vas a aprovechar todo ese potencial adicional. Para jugadores, se sugiere observar siempre las especificaciones recomendadas –no mínimas– para cada juego. En ellas, figurarán los requerimientos de CPU, GPU y RAM para disfrutar de la mejor experiencia posible.

Aun así, siempre hay gente a la que le vendría bien algo más. Una RAM de 16 GB es ideal para quienes acostumbran a tener decenas de pestañas abiertas en un explorador, mientras trabajan en documentos extensos, o para profesionales de edición gráfica o de video, cuya tarea diaria consiste en editar archivos muy pesados. Los 16 GB también pueden venir bien a los jugadores que quieren disfrutar de otras aplicaciones mientras juegan, pero si lo que buscas es un mejor rendimiento para tus juegos ya habiendo implementado 16 GB de RAM, muy probablemente te convenga actualizar tu CPU o tarjeta gráfica. Sin dudas una laptop para juegos es la que más opciones te dará.

Incluso hay operaciones que requieren aún más RAM, 32 GB o más. Un claro ejemplo de esto son las workstations de alta potencia. Y ciertas tareas que requieren mucha capacidad de procesamiento, generalmente en entornos profesionales.

Algunas especificaciones sobre RAM para laptops vs. RAM para computadoras de escritorio

Un factor a tener en cuenta a la hora de pensar en la RAM que necesitas para tu laptop es que las laptops suelen ser mucho más difíciles de actualizar en el futuro. Incluso algunas no pueden ser actualizadas. Con las PC de escritorio sucede todo lo contrario, la mayoría está pensada para ser actualizada fácilmente con el tiempo.

¿Cómo adquirir más RAM para una laptop?

Los módulos de RAM ocupan cierto espacio –y el espacio es un activo muy preciado en equipos de computación–, por lo que las laptops suelen estar equipadas solo con dos ranuras de RAM, y en general ambas están ocupadas por memoria existente ya al momento de la compra. Esto significa que una laptop que viene de fábrica con 4 GB de memoria es muy probable que venga con dos módulos de 2 GB instalados. Para actualizarla a 8 GB, no basta con adquirir 4 GB de RAM. Deberías quitar los dos módulos de 2 GB y reemplazarlos por dos módulos de 4 GB, lo que te obligaría a descartar o intentar vender esos dos módulos que ya no te sirven.

Las PC de escritorio suelen venir con tres o más ranuras, de las cuales inicialmente en general se usan solo dos, lo que facilita las actualizaciones y evita el descarte. Es por ello que te recomendamos comprar una laptop que venga de fábrica con la RAM que crees que vas a necesitar, en lugar de confiarte en la posibilidad de ampliarla en el futuro.

¿Cómo saber qué RAM se necesita?

Hay muchas clases de RAM actualmente disponibles en el mercado, pero solo la especificada para tu laptop es la que te va a funcionar, por lo que debes tener cuidado al momento de la compra.

No se trata solo de decidir la capacidad de RAM que necesitas, sino que también debes evaluar una serie de especificaciones clave, como:

  • Tipo: SRAM, DRAM y SDRAM son los tres tipos principales de RAM.
  • Tasa de datos: Actualmente hay cinco tipos de tasas de datos - SDR, DDR, DDR2, DDR3 y DDR4.
  • Velocidad: Generalmente le sigue a la tasa de datos –DDR3-800, por ejemplo–, la velocidad de la RAM indica cuán rápido puede acceder la CPU a la memoria.
  • Tamaño y tipo de módulo: Los módulos de memoria, tanto para laptops como para PC de escritorio, vienen en distintos tamaños. En las computadoras de escritorio suelen usarse módulos DIMM (módulos de memoria de dos líneas), mientras que las laptops se equipan con SO-DIMM (versiones compactas de los módulos de memoria con contactos duales). También puede haber diferencia en la cantidad de pines (los contactos diminutos de la parte inferior de la RAM).


Si no estás seguro de cuál es el módulo adecuado para tu computadora, no intentes adivinar. Ponte en contacto directamente con el fabricante para consultarle. En la página de soporte deberías encontrar una lista de las especificaciones que necesitas para tu modelo. Si no es el caso, lleva tu laptop al revendedor de tu zona, quien seguramente podrá asesorarte respecto de los componentes que necesitas.

Adquiere la RAM que necesitas

Comprar una laptop con la RAM adecuada es como comprar una casa o un departamento –siempre debes buscar pensando no solo en tus necesidades más urgentes, sino también previendo las que pudieras tener a corto y mediano plazo. Esto se debe a que, tal como sucede con las casas, no sería nada sencillo y podrías incurrir en gastos imprevistos muy altos si al poco tiempo descubres que lo que compraste te resulta insuficiente.

Pero tampoco es buen negocio comprar mucho más de lo que se necesita. Entre 8 GB y 16 GB hay mucha diferencia, y muy poca gente cree que necesita toda esa memoria extra. Recuerda: Ampliar la RAM solo tiene sentido si realmente vas a utilizar esa capacidad extra.

Y, por último, si crees que cuentas con la RAM suficiente, pero sientes que tu computadora está lenta, controla el disco rígido. Un disco rígido con más del 75% de su capacidad llena comienza a ralentizar todo el sistema. Una solución simple sería deshacerte de los archivos que ya no uses o transferirlos a una unidad externa para liberar espacio.

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